Declaración de intenciones

Antes de nada daros la bienvenida a este modesto Blog.
Bueno compañeros, como veis, aquello que se inicio como una conversación de chigre entre dos amigos, continuó con diversos contactos y reuniones de gente con voluntad y comprometidos con nuestra memoria y raíces, ha transformado aquel proyecto de recuperar lazos en una realidad.
Nuestro sueño es, con todo el respeto y la humildad, seguir siendo la voz unida de todos los mineros del Pozo Tres Amigos, nuestro pozo, de aquellos que no renuncian a su pasado, pero tampoco al porvenir.
Y es que las cuencas mineras padecen la peor de las enfermedades que nuestro trabajo podría producir, la enfermedad degenerativa del olvido y el abandono. Algunos habitantes de las cuencas recordamos con nostalgia, los tiempos en los que el carbón era el modo de vida de casi todo el mundo, y los mineros “éramos una raza única e irrepetible”. Por eso es por lo que queremos mantener la memoria, las vivencias, nuestros recuerdos….. una parte muy importante de nosotros mismos, de nuestra vida.
Así que ya sabéis, disfrutad del Blog y animaros a contactar y trabajar con nosotros para mejorar, para animarnos, para criticarnos, para enviarnos fotos o documentos, etc, todo ello a través del siguiente correo electrónico
pozotresamigos@gmail.com

¡¡ Esperamos vuestros correos!!
¡¡Os esperamos!!

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El último minero que cierre la puerta

FANTASTICO ARTICULO DE OPINION 
https://www.elbierzodigital.com/ultimo-minero-cierre-la-puerta/215967
Hace ya muchos años que la minería del carbón dejó de ser el motor económico de la provincia. Tras el desmantelamiento, al inicio de la década de los noventa, de la empresa Hulleras de Sabero vino una larguísima agonía. Como fichas de dominó fueron cayendo una tras otra empresa. En los lejanos años noventa nadie quiso ver que el cierre de la minería de la Montaña Oriental era el principio del fin. Prefirieron creer que era un caso aislado. Y cuando ya era irreversible se organizaron aquellas épicas e históricas marchas negras a Madrid y se crearon no se sabe cuántas mesas del carbón para reindustrializar las cuencas. Y, sí, se mejoraron las infraestructuras y todo tipo de servicios para pueblos llenos de prejubilados ociosos, de los que los jóvenes huían como apestados. Y hasta hoy.
Y hoy la lucha está en la defensa de las centrales térmicas. Anllares está herida de muerte y con fecha de cierre. La Robla funciona a medio gas y Compostilla, ya se sabe, cuando Compostilla se constipa, todo El Bierzo se resfría. Y ahora los dueños italianos de Compostilla quieren cerrar también esta térmica. No es rentable. Ahora priman las térmicas en la costa, al lado de los puertos en los que se desembarca carbón del otro lado del mundo. Para evitar este cierre, los sindicatos mineros y todas las fuerzas vivas de El Bierzo y Laciana han convocado para esta mañana una manifestación en Ponferrada para impedir el cierre de las térmicas, frenar la importación de carbón internacional y forzar la supervivencia de las dos últimas exploraciones mineras: Uminsa y HBG. Los restos del naufragio. Apenas dos centenares de mineros, los últimos mohicanos, frente a los miles que hace ya muchos años hacían temblar a la patronal y asustaban a los gobiernos de Madrid.
Europa, la defensa  del medioambiente y la lucha contra la contaminación, la indefinición de los sucesivos gobiernos centrales (PP y PSOE, tanto monta, monta tanto) y el querer y no poder de los gobiernos regionales del siempre dubitativo Herrera (15 años en el poder) han provocado la desaparición de la minería del carbón. Sólo el presidente Zapatero, tan denostado en su propia tierra, promovió la creación de la Ciudad de la Energía de Ponferrada, no para crear otro museo más sino para impulsar un centro de investigación de alta tecnología sobre la descontaminación del carbón y la captura del CO2. El proyecto se ha quedado en eso, en proyecto convertido en museo y poco más. Ha sido el fin del último canto de cisne.
Ahora ya sólo queda defender la continuidad de las térmicas de Compostilla y La Robla. Complicada papeleta. Los sindicatos se han  desfondado en estos años de atrás y las instituciones púbicas tienen otras prioridades. En Madrid todo lo que se refiera a carbón suena a prehistórico, poco competitivo y peligroso por su alta contaminación. No está de moda. No es un producto urbano. Y hoy el poder está en las ciudades, no en comarcas como El Bierzo o el Valle de Gordón.
A estas alturas se anuncia que Gas Natural, presida por el exbanquero catalán Fainé, quiere comprar la eléctrica italiana propietaria de Compostilla, eso sí, después de quedarse con la portuguesa EDP. Largo lo fiais, amigo Sancho. Aunque lo más seguro es que la cabeza economicista de Fainé no vaya a ser una garantía de continuidad de Compostilla.
Está bien la manifestación de esta mañana en Ponferrada, al menos que sirva para hacer ruido y garantizar una salida digna para los últimos mineros de El Bierzo. Sus hijos, ya son otro cosa. Que vayan preparando la maleta. Esta tierra no tiene futuro.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Nueva comida reunión de trabajadores del pozu Tres Amigos

Ponemos en marcha la organización de una nueva comida-reunión de trabajadores del Pozu Tres Amigos. Todos los interesados pueden efectuar el abono de la reserva (49 euros) en la cuenta de Bankia ES43 2038 4105 0260 0014 3900. Como veis en la imagen, sera el próximo dia 18 de noviembre.
Os iremos informando de los pormenores



domingo, 21 de mayo de 2017

El pozo negro (muy negro) del carbón

A lo peor no hacía falta que nadie lo matara. Tenía el cáncer dentro desde siempre. Lo que no justificará nunca que el tratamiento de rehabilitación fueran palos y veneno, mentiras y un sinfín de recetas sin medicina. El despiporre que viene revelándose no es distinto al de otros foros, el argumento es común: aquí nadie controla nada. Y muchos, muchos, han engordado (¿siguen engordando?) sus capillas de misales robados a todos nosotros no sólo sin contemplaciones, sino con una soberbia insultante aún en su despeñe.
La única verdad que parece sobrevivir a la desgracia minera que nos adorna es que la miseria a la que se ha condenado a familias y comarcas enteras, y el desprecio a recursos y riquezas que quizá hubieran encontrado una razón económica de ser, ha servido sobre todo para dos fines de altura: llenar de demagogia los discursos políticos con macrocifras que al final se han traducido en microresultados reales para las cuencas y suculentos escaños para el figureo (ahí seguimos); y llenar los bolsillos del sonrojante tejemaneje de trileros que parece ser el negocio del carbón. Tanto en la parte empresarial como en la administrativa. Si los unos hicieron del engaño y el trapicheo una forma de negocio, los otros convirtieron su responsabilidad, la defensa de las arcas públicas, en un saco sin fondo ni conciencia. Tan repugnante y condenable una como otra conducta.
El informe de la Audiencia Nacional mostrando su perplejidad por tener que renunciar a un proceso que lleva años investigándose es inusualmente breve, contundente y claro desde el punto de vista de la prosopopeya judicial. Montaña de datos sobre el presunto fraude de las grandes empresas mineras leonesas en el cobro de subvenciones públicas que sobrepasaron al juzgado de Ponferrada y ahora han desarmado a la Audiencia. Todo para concluir que aquí hay millones de mentiras de empresarios, administraciones y quienes tenían que fiscalizar la cosa pública. Y una única verdad: se dieron todas las condiciones para la estafa y el saqueo. Hasta tal punto que no hay verdad que defender.
Con todo el respeto, cariño y esfuerzo entregado a la causa minera, no hacen falta enemigos ajenos para quitar razones y argumentos. Incluso en el caso de que fuera consentido, alentado o compartido desde fuera, el pozo del carbón se está tornando demasiado negro.
MARÍA J. MUÑIZ
http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/pozo-negro-muy-negro-carbon_1161755.html

lunes, 13 de febrero de 2017

Historia de los "Gueules Noires" o caras negras, los mineros franceses

Os dejamos hoy un reportaje emitido por la cadena de televisión FRANCE2. Algunos países saben rendir homenaje a quienes han dejado su salud bajo tierra para contribuir al desarrollo y el bienestar de todos sus habitantes. Sus rostros manchados de carbón,"Gueules Noires",  son su patrimonio, su memoria colectiva, y se encargan de mantenerla viva. 
Aquí, nuestro trabajo, nuestra producción, nuestra historia, hoy esta denostada, relegada a la ignominia y al olvido 


martes, 3 de enero de 2017

Decidme cómo es un minero


























"Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron"... 
Así, con esta, tan hermosa como punzante frase, el recientemente fallecido, e insuficientemente reconocido, Marcos Ana, describió, en su excelente poema titulado "Decidme cómo es un  árbol", cuanto de doloroso es el olvido que el paso del tiempo trae sobre las cosas que no vemos, bien porque no te dejan verlas, como era en su caso, porque llevaba 22 años preso por el "solo hecho" de ser comunista, o bien porque esas cosas ya no están.
Decidme cómo es un minero es una frase que, triste pero inapelablemente, empezará a oírse, y se oirá, por la segunda causa. Porque, poco a poco, ya no quedan, quedamos, mineros. Lamentarse ahora de quién, o quiénes, eliminaron (he elegido el verbo a propósito) a los mineros, es un debate que ya no nos lleva a ninguna parte. Los culpables, el PP básicamente, ha sabido infiltrarse y asentarse de tal manera, en las cuencas mineras, que asusta la cantidad de seguidores electorales que tiene entre los "cadáveres" que aquí dejó. Así que solo cabe decir aquello de: sarna con gusto no pica, aunque mortifica.
Pero, más allá de esta triste realidad, como cada 4 de diciembre, es santa Bárbara, la patrona de los mineros.
Recuerdo, de cuando niño, como, tal día como hoy, en la incipiente madrugada las atronadoras salvas despertaban al pueblo que, en esas, cosas del otoño tardío, aún estaba en penumbras. Recuerdo esas tracas dinamiteras marcando el inicio del día, posiblemente, más festivo de todo el año. Quiero recordar como aquellos  cartuchos de dinamita, detonados al aire, le decían al pueblo que escondiera las penas, que guardase, bajo siete llaves, los hoscos silencios de sus justificados y presentes, muy presentes, llantos. Y el pueblo, minero hasta la médula, así lo hacía.
Más tarde, cuando la claridad del sol surgía por encima del Urzal, los otros colores,  los primarios de la luz, empezaban a repartirse por las alomadas tejas árabes de las Casas Bajas, por las arrasadas laderas del encinar y, también,  por los abigarrados y nuevos trajes de fiesta que las gentes paseaban por la plaza del pueblo.
Todo era alegría.
Recuerdo como, hacia el mediodía, la Brigada de Salvamento, con sus espectaculares atalajes de faena, sacaban, en volandas, la imagen pálida y, al tanto desteñida, de la "santina". Una marabunta de mineros la observaba levitar, ondulante e insegura por el desacompasado caminar de quienes, por la calle principal, la portaban sobre sus hombros. No era cuestión de ateos o creyentes, nadie, que yo sepa, abrió nunca ese innecesario intercambio de pareceres. No, no era una cuestión de una fe religiosa lo que les aunaba, sino la fuerza de poder unirse en torno a algo, a un sentimiento, a una palabra que todo lo abarcaba: minero.
Y también recuerdo que, al principio a modo de runrún, empezaban a oírse las primeras estrofas del "Santa Bárbara bendita". Sonaba desgarrador, como desgarrado himno que es. Nadie escondía su voz, ni su emoción, si acaso, algún despistado, que invertía el orden de alguna estrofa, ponía la nota alegre a lo que no deja de ser el canto triste de una maldita realidad.  Cada palabra, cada frase de la canción, salía de sus entrañas, ardiendo en su boca, como si fuese una atado de estopa seca en un horno de pan. Sí, era un grito, o mejor, un canto a voz en grito. La canción acababa pero los corazones de los mineros quedaban, suspendidos en el tiempo, anhelantes, y, en los ojos de cada uno de ellos, amanecía un brillo silencioso y vibrante, como si de un aullido no emitido se tratase.
Decidme cómo es un minero. Si algún día yo oigo esa pregunta, para responder, solo tendré que cerrar los ojos y recordar a aquellos hombres rudos y nobles que, sabiendo  bien de lo que hablaban, se decían: "suerte, nos vemos arriba"...y arriba no era en el cielo. Arriba era en la calle donde jugábamos nosotros, sus hijos, y esperaban ellas, nuestras madres, las impagables mujeres de los mineros. Me bastará con cerrar los ojos y recordar a todos los hombres que un día, tal como hoy, celebraban orgullosos que eran mineros.
Me siento un privilegiado porque yo nunca necesitaré preguntar cómo es un minero. He visto tantos, tantos, que jamás necesitaré que nadie me describa como son, o eran. El placer de haber compartido vida con esas personas tan, a la vez, sencillas como excepcionales,  es una recompensa impagable para mí.
Yo no les olvido, y haré todo lo posible porque su historia de lucha, a la que tanto debemos, no se olvide.
http://www.ileon.com/actualidad/068862/decidme-como-es-un-minero

domingo, 4 de diciembre de 2016

Nostalgia en negro carbón

La mañana se levanta perezosa en Fabero. El frío ya es el propio del invierno y una ligera niebla cubre la media altura del municipio. La conversación del café es la habitual, entre los que hacen un alto en la obra y los que se preparan para entrar en la oficina. En el ambiente se respira una ausencia y uno entiende desde el primer momento que el Fabero que se presenta ante los ojos poco tiene que ver con el de hace no tantos años. No hay un solo momento en que en la amena charla no se note que, ese pueblo que hoy se despereza entre la neblina y un sol que calienta poco, añora un pasado condenado a vivir en la memoria colectiva. El café, bien acompañado del churro, ayuda a componerse la escena. Nadie se prepara ya para ir al auténtico tajo. La jornada es larga.
Según se llega a Fabero desde Ponferrada se empieza a intuir, allá en lo alto, la grúa del Pozo Julia. Se eleva inmóvil como un símbolo de un pasado próspero. A Fabero no le faltan símbolos de lo que fue, colocados de manera más o menos voluntaria. La Escuela del Ayer, con su cristalera tricolor; su Monumento al Minero, condecorado con una corona de flores y su calle principal, con gran parte de sus comercios castigados con la lápida de esta década, que no es otra que el cartel de ‘se traspasa’.
Pero no todo iba a ser resignación. En lo alto, el Pozo Julia aún guarda el recurso minero que Fabero busca valorar primero y que lo valoren los demás después. Alegría y Jose esperan dentro de lo que fue el edificio en el que estaban los vestuarios. Fuera hace frío, pero lo que hace dentro convierte a Fabero en paraíso tropical.
Allí, con la emoción propia del que enseña algo suyo, Alegría muestra dónde se cambiaba un millar largo de mineros antes y después de entrar al tajo. Un pabellón enorme de cuyo techo cuelga un ingenioso sistema de cables y perchas donde colgar monos o ropa de calle, según tocara, y el jabón para la ducha. Cada nivel profesional tenía su espacio, que ahora es aprovechado por la Facultad de Bellas Artes de la Complutense madrileña para componer y exponer obras de todo tipo. Ingenieros por un lado y mineros por otro, aunque según a qué parte se dedicaran «la relación era más o menos estrecha, porque algunos eran considerados de los nuestros».
Juan Alegría también tiene momento para destacar el necesario papel de las mujeres. Madres y hermanas fueron parte del mundo que rodea a la mina, sufriendo, trabajando y luchando tanto o más que los hombres. De hecho, comenta el minero, «empezábamos a trabajar con catorce años, niños y niñas». En aquella tierna edad, en el lavadero de La Recuelga, salía el carbón del Pozo Julia después de quince kilómetros de trayecto y ellos volcaban aquellos vagones. Un trabajo duro al que llegaban después de un buen trecho en bicicleta. «Estábamos locos», recuerda risueño el minero.
Al Pozo Julia se le guarda un respeto imponente en Fabero. La empresa encargada de su explotación, Antracitas de Fabero, fue referente durante el régimen y, con sus fallos y aciertos, «siempre miraron por los trabajadores, especialmente cuando empezó a estar presente el tema de la seguridad» como asegura Jose, otro de los que fueran mineros del Pozo encargado ahora de mostrar las instalaciones.
Toca salir fuera. Antes de entrar en la réplica a escala real de lo que hay a 300 metros de profundidad, Alegría muestra las grandes máquinas compresoras, un alarde de ingeniería estadounidense que está en Fabero fruto del amor entre un descendiente del dueño primigenio y una bella muchacha del nuevo continente.
La enorme jaula del Pozo Julia recibe antes de entrar en la recreación. De las profundidades llegan sonidos de agua que Alegría confirma: «Está todo inundado, pero se podría llegar a veinte metros de profundidad y poder recrearlo a esa altura, nosotros nos comprometemos a montarlo». Junto a la jaula aguarda la entrada de la réplica, perfectamente construida por un grupo de trabajadores de la mina.
No falta detalle. Todo es casi igual que en aquella mina que funcionaba a pleno rendimiento a partir de la década de los 50. Las herramientas, la cartelería y el tajo están presentes y apoyados gracias a la explicación vivencial de Alegría, que entre anécdotas desgrana con naturalidad la dureza de un oficio que lo fue todo y que ahora parece fruto de un pasado demasiado lejano. En esta nueva galería creada el visitante comprueba de primera mano la labor de estibadores, picadores y demás ramas mineras con la intensidad de quien cuenta lo que vivió.
En pocos días, Fabero subirá a Santa Bárbara en procesión hasta esta recreación para que pase la noche. Tomarán chocolate y bizcocho recordando cómo la prosperidad que se encontraba en las profundidades del pueblo se escapa en camiones que llegan de Gijón directos a Compostilla, la famosa térmica de la zona.
Alegría y Jose despiden la visita no sin antes ofrecer una charla sincera sobre la realidad minera y recomendar un buen sitio para que el recuerdo de Fabero quede también en el estómago. En el horizonte, los cien años que cumplirá el despegue del carbón en el municipio el próximo 2017. Un siglo en el que las cuencas han pasado del todo a la nada.

Santa Bárbara sin mineros

Artilleros, canteros, feriantes, electricistas y fundidores comparten con los mineros el patronazgo de Santa Bárbara, virgen y mártir del siglo III cuya festividad se celebra este domingo. Éstos últimos son los que, a la luz de la realidad del sector, menos parecen tener que celebrar. La trayectoria en picado y sin freno que sigue desde hace años el sector lo presenta abocado a un cierre, decretado por Europa, que no concuerda con el mantenimiento de quema de carbón en las centrales térmicas.
Del nuevo Gobierno los sindicatos no esperan, aunque reclaman, acciones directas para la defensa de la ya minúscula actividad, con la práctica totalidad de las compañías inmersas en procesos de expedientes reguladores, concursos de acreedores o liquidación. El argumento de que el carbón es una energía estratégica no mueve de momento, ni lo hará, las decisiones tomadas hace tiempo, y el 2018, año en el que las empresas mineras deberían devolver las ayudas recibidas desde 2010 pone una fecha tope en el calendario de vida de las minas de interior, más costosas de mantener que los cielos abiertos, cuya pervivencia es más probable si son rentables.
Así las cosas, un vistazo a la historia reciente de España dibuja un mapa con 45.000 trabajadores en la industria del carbón en 1990, que hace menos de una década ya eran 8.000. Ahora, el Régimen Especial de la Minería cuenta con 2.792 trabajadores inscritos -datos de la Seguridad Social de octubre- frente a los 3.547 que había a principios de este año.
En Castilla y León, la cifra al comenzar 2016 era de 828 (799 de la provincia leonesa y 29 de la palentina). La sangría continúa y Palencia mantiene únicamente 16 mineros y León, 378, es decir, menos de la mitad que al estrenar el año; datos que también dan idea de las consecuencias del cese de actividad en las zonas productoras. En la vecina Asturias, la presencia del grupo público Hunosa sostiene unas cifras sensiblemente más elevadas, con 2.117 trabajadores adscritos al Régimen Especial, frente a los 2.347 de enero.
También la Universidad refleja la decadencia de las profesiones vinculadas, con sólo siete nuevos ingenieros de Minas y 16 graduados en Ingeniería Minera -frente a 42 en ingeniería de la Energía – del Colegios de Ingenieros de Minas (Delegación de León) e Ingenieros Técnicos de Minas de Castilla y León (Norte) y Cantabria en el último curso. No obstante, tanto los veteranos como los titulados recientes, celebran estos días con diversas actividades la fiesta de su patrona.
Así se hace también en los municipios mineros, algunos de los cuales siguen manteniendo como fiesta local el día de Santa Bárbara. Misas, procesiones diurnas y nocturnas con la patrona a hombros, comidas o cenas de hermandad integran los diversos programas de festejos en torno a la santa y los que se suma también en Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León con sede en Sabero.
Marco Antonio Martínez Valledor es el actual secretario autonómico de USO. Minero prejubilado tras veinte años de actividad, fue presidente del comité de empresa de la Hullera Vasco Leonesa, empresa centenaria ahora en liquidación, a punto de iniciarse el desmantelamiento de sus explotaciones de interior.
Lamenta que las ayudas pactadas en el vigente Plan del Carbón para desnitrificar, es decir, para reducir las emisiones contaminantes, «ni están ni se las espera». Considera que, dado que «se va a seguir quemando carbón, lo lógico es que fuera el nuestro, en igualdad de condiciones y que hoy se ofrece al precio del internacional».
Las compañías elétricas, recuerda, deberían apostar por el mineral nacional y de su voluntad depende en buena parte que el sector tenga o no alguna posibilidad de futuro. También resulta vital que las empresas existentes a 31 de diciembre del año 2018, no tuvieran que devolver las ayudas recibidas hasta entonces; unos pagos claramente inasumibles. Si la minería fuese un enfermo, concluye, diría que «está en la UCI y tendría, entre comillas, posibilidades de recuperar algo».

lunes, 21 de noviembre de 2016

Pregón de la 7ª reunión de trabajadores del Pozo Tres Amigos

Os dejamos aquí las palabras que nuestro ingeniero durante años, Maximino, nos dirigió el sábado en la 7ª reunión. Todos seguimos con atención sus palabras, que ademas de hacer un fantástico repaso de todas las facetas de la explotación, nos dejo alguna que otra reflexión entre lineas.    

UNA HISTORIA CONTADA DESDE DENTRO
1.-INTRODUCCION
Cuando este verano me llamó MASEDA para proponerme, en nombre de la Organización, que diera la charla de este año no lo pensé dos veces, le dije que para mi seria un orgullo y una satisfacción personal muy grande y que contara conmigo, así que aquí estoy amigos, amigas, compañeros para hablar un poco del Pozo. Voy a procurar ser lo más breve posible, pero ANTES permitirme que haga una pequeña introducción:
Cuando llegué al Pozo Tres Amigos en Enero de 1980 solo llevaba dos años como ingeniero auxiliar de explotación en los Pozos Barredo y Polio; llegué por lo tanto con muy poca experiencia a un pozo pequeño, bueno creo que hay matizar, un pozo pequeño de unos 450 trabajadores en plantilla, que no deja de ser una gran empresa de las que ahora no hay muchas en Asturias. Y allí me encontré con excelentes profesionales a todos los niveles: Servicio Médico, Servicio Técnico, Personal, Administración, Mandos y Trabajadores en general. Son tantas las personas que debería de nombrar aquí que evitaré dar nombres concretos, pero si quiero aprovechar este momento para agradeceros a todos, aunque hayan pasado muchos años, vuestra colaboración y vuestra ayuda.
Hecha esta breve presentación creo que es el momento de entrar en materia:
Básicamente el objetivo principal de cualquier explotación minera es sacar el carbón al menor coste posible para obtener un beneficio económico que resulte compatible, aunque no siempre ha sido así, con unas condiciones de trabajo dignas, tanto salariales como de seguridad y salud de los trabajadores. Los costes más bajos se consiguen, obviamente, cuando se tienen los recursos necesarios: un buen yacimiento, una buena plantilla de personal y maquinaria, equipos e instalaciones en óptimas condiciones de funcionamiento.
MASEDA me dijo que no hablara cosas malas del pozo, pero en este caso no me queda otro remedio. De acuerdo con la afirmación anterior Tres amigos no podía resultar muy rentable a medida que íbamos bajando la cota de explotación porque si es cierto que tenía una muy buena plantilla de personal no podíamos decir lo mismo NI de sus instalaciones NI de su yacimiento.
2)-EL YACIMIENTO
El yacimiento de Tres Amigos era DIFICIL desde el punto de vista técnico. Tenía una estructura de sinclinal, con el eje en la dirección Este/Oeste, con una de sus ramas, la que llamábamos Zona NORTE del yacimiento, invertida y capas verticales muy arrosariadas y la otra, Zona SUR, con capas inclinadas que se iban tumbando en profundidad y de Este a Oeste. Las capas de carbón eran muy irregulares, con múltiples fallas y repuelgos, con dificultades para la inyección de agua y las galerías de explotación de cabeza eran LEVANTAMIENTOS que exigían profesionales de mucha calidad.
Estos factores técnicos y geológicos adversos hicieron poco favorable la mecanización y AUNQUE lo intentamos casi todo los porcentajes de producción mecanizada no llegaron a ser altos. El grueso de la producción salía de los talleres de explotación por testeros, con problemas geológicos, con problemas de inyección, con problemas de madera, con problemas de vagoneros y por lo tanto con problemas de rendimiento.
3)-LAS INSTALACIONES
Las instalaciones mecánicas y eléctricas del Pozo eran antiguas, estaban en mal estado, exigían mucho mantenimiento y no permitían una mejora de la organización de los trabajos. Para disminuir tiempos de operación tanto de extracción de carbón como de introducción de tierra, madera y materiales, había que empezar por reformar la máquina de extracción, mecanizar los embarques y automatizar el circuito de carbón de exterior y eso se fue haciendo a medida que iban llegando por cuentagotas, luego diré porqué, Inversiones a la Unidad.
Más tarde llegaría la reforma de la subestación eléctrica de exterior y de la sala de compresores, la primera de ellas muy necesaria por la antigüedad de las instalaciones y como consecuencia de un aumento en la mecanización de los trabajos y la segunda como consecuencia del alejamiento de las explotaciones y la insuficiente potencia de los compresores existentes dando como resultado disminuciones importantes de la presión del aire comprimido en los puntos de consumo.
Lo que no tenía una fácil solución ni se podía cambiar era la caña del pozo pero el buen estado de la misma no solo resultaba vital para el transporte del personal sino que afectaba a los tiempos de extracción y en definitiva a la Producción. El problema que teníamos era que la ladera del monte, con deslizamientos del orden de m/m año, afectaba a la estabilidad del castillete y a la alineación del guionaje, y estos efectos había que vigilarlos y controlarlos mediante una reparación regular, con periodicidad casi semanal, con equipos de personal altamente cualificados.
Pero la obra más importante, para el futuro de Tres Amigos, fue sin duda el Acondicionamiento de la caña del pozo entre 7 y 8 planta y aquí sí tengo que contaros algo que NO todos sabéis. La realización de estos trabajos se hizo con cargo al COSTE de la explotación porque no había partida presupuestaria alguna de inversión. En esas fechas, al menos sobre el papel, la explotación ya estaba sentenciada. ¿Pero sin INVERSION, como pudo hacerse la obra? Porque el Director de la Zona de Mieres D.Alfredo Fernández permitió la continuación de los trabajos.
Cuando finalizó la obra, al cabo de un año aproximadamente, D. Alfredo me dijo: “Maximino aquí en mi cajón está la propuesta de inversión que me hiciste llegar para bajar las jaulas a 8ª, no pude sacarla adelante porque, hasta última hora, el pozo fue candidato al cierre. Afortunadamente eso no ha ocurrido y ahora ya estamos en condiciones de iniciar una planta nueva.” Esto fue así y así lo cuento porque que creo que es de justicia recordarlo.
El Pozo tres Amigos tenía por tanto un mal yacimiento, unas instalaciones antiguas que había que modernizar si quería mejorar rendimientos y un problema de supervivencia en un contexto de reconversiones y alta conflictividad social.
4).-LAS RELACIONES LABORALES
La década de los años 80, fue una etapa convulsa, en la que se reconvirtieron y modernizaron gran parte de los sectores industriales más importantes de nuestro país. Este proceso de reconversión afectó de lleno a sectores vitales de la industria asturiana como la minería, la siderurgia o el sector naval, entre los ejemplos, a mi juicio, más importantes. Durante este periodo de tiempo Sindicatos y Partidos políticos llevaron a cabo grandes movilizaciones en defensa de la industria y el empleo en Asturias y en España.
A lo largo de estos años se aplicaron en HUNOSA dos planes trienales (81/83 y 84/86) y uno cuatrienal (87/90) con un mantenimiento razonable del volumen de empleo. Con estos planes se trataba de mejorar las relaciones laborales y de asegurar el futuro de la empresa con objetivos como la reducción y el rejuvenecimiento de la plantilla, el incremento de la mecanización del arranque y la inyección de fuertes inversiones para asegurar la continuidad de las instalaciones. Los nuevos ingresos de personal cualificado, que entraba directamente al proceso productivo, consiguió dos efectos positivos, por un lado dar trabajo a gran número de jóvenes en paro y por otro permitir el acceso a la jubilación anticipada de muchos trabajadores con silicosis de primer grado.
En mi opinión Tres Amigos supo aprovechar estos planes para acometer las reformas pendientes y para mejorar las RELACIONES LABORALES lo que trajo consigo un aumento de la productividad y una disminución del absentismo hasta conseguir situarse a primeros de los años 90 entre los mejores pozos de la empresa en resultados. Pocas dudas puede haber acerca del efecto positivo que sobre las relaciones laborales tuvieron medidas como las que a continuación relacionamos:
1. Cumplimiento del Convenio y Estatuto del Minero
2. Dialogo con las organizaciones sindicales en los órganos correspondientes
3. Información, participación y consulta de los trabajadores y sus representantes en materia de seguridad y salud.
Vamos a empezar por el primer punto. Aunque es verdad que manteníamos discrepancias, unas veces en cuanto al alcance, otras en cuanto a la interpretación de los textos legales tengo que decir que intentamos cumplir siempre con el Convenio y por supuesto con las nuevas exigencias que incorporaba el Estatuto del Minero (RD 3255/1983 de 21 de diciembre). El Estatuto del Minero fue una norma largamente esperada que trajo mejoras relevantes para los mineros como la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales, la reducción de la edad de jubilación, la implantación de los Comités de Seguridad e Higiene y Delegados Mineros de Seguridad y la inclusión del artículo 19 del Estatuto de los Trabajadores en lo referente a posibilidad de paralización de los trabajos peligrosos. Este artículo especialmente delicado y de relativo fácil cumplimiento en la industria en general, no resultaba tan sencillo de aplicar en la minería de interior. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo hacer un análisis del riesgo en un taller de explotación que en un taller de reparación de coches, después hay que evaluar dicho riesgo y finalmente en función del riesgo proceder o no a la paralización de la labor. En definitiva la introducción del artículo 19 en el Estatuto del Minero fue un asunto muy complejo que dio muchos quebraderos de cabeza pero siempre estuvimos en la línea de respeto a los derechos de información, consulta y participación de los órganos específicos de representación de los trabajadores en esta materia.
Otro tanto se puede decir del cumplimiento del Convenio: Hacíamos, ahora que está de moda esta palabra, todo lo que PODIAMOS pero no PODIAMOS hacer todo lo que QUERIAMOS. Uno de los asuntos, a mi juicio más importantes, que conseguimos acordar fue la implantación del sistema de selección de mandos y resto de categorías, que resultó muy apreciado por los trabajadores y que llegó a dar buenos resultados. Este trabajo fue reconocido y valorado a nivel de empresa, y me consta que D. Javier Orejas, que en aquella época llevaba la dirección de las Relaciones Industriales de HUNOSA, quiso extenderlo al resto de las unidades de explotación.
En cuanto al segundo punto. Las reclamaciones salariales en cualquier explotación minera eran casi diarias y Tres Amigos no era una excepción: tratamiento de las potencias mayores de 2.50 m, numero de vagoneros de la explotación, necesidades de inyección, el avance de los levantamientos, mejora condiciones salariales de maquinistas, camineros, personal de mantenimiento etc., y todo ello había que encauzarlo y negociarlo en tiempo real con las organizaciones sindicales, en las reuniones correspondientes.
Sin embargo las reclamaciones más difíciles de negociar, tenían que ver con comparaciones en materia salarial que las distintas categorías del pozo hacían en relación con las condiciones económicas existentes en otros centros de trabajo de la empresa o incluso dentro de la propia Unidad.
No se podía defender que, a IGUALDAD de trabajo, un trabajador con la misma categoría pudiera ganar menos que otro por el solo hecho de trabajar en un centro de trabajo distinto o incluso dentro del mismo centro en lugares de trabajo diferentes, pero también es verdad, aunque algunos no lo van a aceptar, que la reclamación así planteada no se ajustaba a la realidad. El problema estaba en cómo se medía la IGUALDAD de trabajo en explotaciones distintas y en condiciones de trabajo también DISTINTAS.
A nivel de Pozo y en trabajos como los de arranque o preparación la técnica de la IGUALACION servía a los sindicatos para ir tirando hacia arriba del jornal medio de picadores y barrenistas. Primero se luchaba por la IGUALACION con argumentos del tipo de: “si un trabajador no puede conseguir el mismo rendimiento que otro es porque tiene peores condiciones de trabajo pero merece ganar lo mismo porque está trabajando igual o mejor”, y una vez conseguido ese objetivo y pasado un cierto tiempo, volvían a sacar la reclamación de la mejora salarial para unos pocos con el argumento de que: “Los trabajadores con mejores rendimientos realizan un mayor esfuerzo y merecen por lo tanto GANAR MAS”. Y de esta manera se iniciaba el ciclo de la reclamación que, por darle un nombre apropiado, era como una especie de SILOGISMO CIRCULAR SALARIAL que nunca tenía fin.
SEGURIDAD Y SALUD. El mantenimiento de las condiciones de seguridad y salud en un pozo con un mal yacimiento y por tanto con dificultades de explotación era de VITAL importancia, y para ello resultaba determinante la información, participación y consulta de los trabajadores, a través de sus órganos específicos de representación. Sin la colaboración que tuvimos del entonces Delegado Minero de Seguridad Eliseo Noriega o el papel desempeñado por el Comité de Seguridad e Higiene, estudiando, analizando y participando en la elaboración de planes de seguridad, no hubiera sido posible llevar la nave a buen puerto.
Durante esta década de los 80 tuvimos que lamentar la pérdida de un ayudante minero muy querido en el pozo, Jeromín, en un desgraciado accidente en la Capa/13. Aprovecho esta ocasión para mandarle un abrazo muy fuerte, a su hermano Jandro y mi sentido pésame por la pérdida reciente de su otro hermano Justo, muy querido y respetado en el Pozo.
Hablando de la Seguridad, me gustaría dedicar unas palabras a un accidente de consecuencias catastróficas para el pozo, pero afortunadamente sin víctimas, como fue el de la caída de una locomotora por la caña del Pozo, con daños muy importantes en las instalaciones de extracción que impidieron el normal desarrollo del proceso productivo.
Como consecuencia de este accidente hubo que regular de empleo y sueldo a la totalidad de la plantilla durante el tiempo que duraron los trabajos de reconstrucción (1 mes aproximadamente). Los Sindicatos reclamaron ante la antigua MAGISTRATURA de Trabajo las condiciones salariales de la REGULACION al entender que la empresa no había adoptado todas las medidas de seguridad y la sentencia del magistrado D.Tomas Maillo les dio, sorprendentemente, la razón y digo de forma sorprendente porque en este accidente en particular, a pesar de los años que pasaron, sigo pensando lo mismo: Las instalaciones cumplían con todas las medidas de seguridad previstas en la normativa vigente y además la forma en que ocurrió lo hacían totalmente IMPREVISIBLE.
La conclusión es que de acuerdo con esta sentencia, PARA evitar determinados accidentes no bastaría con cumplir con la normativa vigente sino que habría que adoptar medidas que funcionen incluso contra la voluntad o el exceso de confianza del trabajador, pero yo añadiría algo que considero importante: Estoy de acuerdo con la conclusión pero sin olvidar que las medidas tienen que resultar económicamente viables y técnicamente posibles.
5).- LA SUPERVIVENCIA
Hemos pasado revisión, de una manera muy rápida, a las características técnicas del pozo, a la mejora de las instalaciones de producción, a las relaciones laborales, al tratamiento de la seguridad y salud de los trabajadores a lo largo del período que va desde 1980 hasta 1992 ambos inclusive y solo me queda decir unas palabras sobre la SUPERVIVENCIA del Pozo. 
Todo el mundo sabe algo sobre la teoría de la evolución de las especies de Charles DARWIN. Unos tienen la idea de que tiene algo que ver con la afirmación, por cierto errónea, de que solo SOBREVIVEN los más fuertes, se aproximan algo más los que piensan que lo que DARWIN realmente quería decir era que los que mejor se adaptan tienen mayores posibilidades de sobrevivir, aunque parece ser que, ni siquiera esta afirmación, es totalmente verdadera. Pues bien, todo esto en cierta forma también resulta válido cuando aplicamos la misma idea al mundo de la empresa y en particular al proceso de selección de pozos como consecuencia de la dura reconversión de la minería en la década de los 90.
El primer Plan de Reconversión de empresa (91/93) tenía dos pilares: La prejubilación a los 52 años que, aunque muy positiva para el trabajador, resultaba muy negativa para la empresa Y los planes de diversificación y desarrollo industrial de las zonas afectadas. Este Plan redujo el número de pozos en explotación a 13 y la plantilla en más de 6.000 trabajadores, pero los criterios de selección de pozos para el cierre nunca estuvieron claros
¿Había que empezar cerrando los pozos de peor rendimiento, aunque fueran grandes, o por el contrario había que iniciar procesos de concentración de personal procediendo al cierre de las unidades pequeñas? ¿Había que seleccionar las unidades en función de la calidad de sus carbones o lo que realmente importaba era la cantidad de producción bruta extraída aun a costa de empeorar rendimientos en carbón lavado?
Resultaba muy difícil explicar el cierre de algunas unidades y el mantenimiento de otras que eran más grandes pero de peores resultados, por eso nadie hablaba de cierres sino de CONCENTRACION de recursos materiales y humanos en las grandes Unidades, con vistas a conseguir mejores rendimientos de explotación. Nunca estuve a favor del cierre de pozos, que no fuera por motivos técnicos y/o económicos MUY EVIDENTES, y por eso me alegré de ver que Tres amigos mantuviera su actividad hasta tener prácticamente agotadas sus reservas de carbón (diciembre 2001).
¿Pero porque se salvó del cierre un pozo PEQUEÑO como Tres Amigos con importantes carencias en su yacimiento? Es difícil dar una explicación sencilla a un asunto complejo pero en mi opinión fueron dos las razones: La primera de ellas, en aplicación de la teoría de Darwin al mundo de la empresa, PORQUE SUPO ADAPTARSE A LOS CAMBIOS y la segunda quizás más importante todavía, porque existió una gran voluntad y una firme determinación de sus trabajadores.
Había una gran voluntad de resistencia al cierre y había determinación porque había convicciones firmes, estábamos convencidos de que podíamos salvarlo, no queríamos que nos repartieran por otros pozos y mejoramos la productividad, el absentismo, el rendimiento y en definitiva la competitividad de la explotación hasta conseguir su salvación.
6).-A MODO DE REFLEXION FINAL
Finalizo. Para mí fue una gran suerte, vivir esta experiencia única en el Pozo Tres Amigos de la que, como dije anteriormente, saqué muchas enseñanzas, algunas de las cuales me sirvieron para mi desarrollo profesional en otros puestos de responsabilidad. Aprendí cosas muy importantes relacionadas con la dirección de los trabajos, con la importancia de la mejora de los procesos, con las relaciones laborales, con el respeto al papel que juegan las organizaciones sindicales, con la capacidad para la negociación y el dialogo.
Creo que la supervivencia de la empresa no se consigue eliminando derechos, ni prescindiendo de actores que puedan resultar incómodos. No sobra nadie. Cuando se quitan derechos que costó mucho trabajo conseguir, cuando se habla de mejorar la competitividad actuando sobre los salarios de los trabajadores, cuando no existen garantías para la negociación de los convenios, en mi opinión se están preparando las condiciones para el cierre de la empresa. Como dije anteriormente nadie quería el cierre del Pozo Tres Amigos, todos lo necesitaban, todos lucharon por su continuidad y por eso se salvó. Nada más y muchas gracias por vuestra atención.


Imagenes de la 7ª reunion de trabajadores

En el pregón de esta 7ª reunión, Maximino dijo refiriéndose a la prorroga en la fecha del cierre que en su día tuvo nuestro pozo: "nadie quería el cierre del Pozo Tres Amigos, todos lo necesitaban, todos lucharon por su continuidad y por eso se salvó". Y hoy todos seguimos en la defensa de la unidad y el compañerismo de nuestra "familia" del pozu Sela. Buena muestra de ello son las imágenes que os dejamos aquí. En próximos días os pondremos mas. 

7ª reunion de trabajadores del Pozo Tres Amigos

viernes, 4 de noviembre de 2016

Nueva reunión de trabajadores el 19 de noviembre

Recordar a todos los que han sido trabajadores de Minas Tres Amigos que el próximo 19 nos reuniremos de nuevo para recordar aquellas anécdotas que formaban parte de nuestro día a día, ponernos al día de las circunstancias personales, honrar a los fallecidos y desde luego comer en buena compañía, la de nuestros antiguos compañeros. Como no, también habrá alguna sorpresa.




Organizar este encuentro, que se inicio como una sencilla comida de confraternización, ha sido un reto que nos ha permitido retomar el contacto con muchos compañeros a los que habíamos perdido la pista hace años, ha sido una experiencia personal maravillosa, la presencia obtenida ha sido todo un éxito y a través de ese contacto con nuestros antiguos compañeros, hemos alcanzado un enriquecimiento común gracias al intercambio de recuerdos, ideas, fotografías, experiencias, del análisis de la evolución y transformaciones que sufrió la empresa y por ende la mineria.
Ojalá sigamos viéndonos todos los años para hablar de eso tan importante que es lo cotidiano, y desde luego para mantener viva la memoria y el recuerdo de los que hoy, por desgracia, ya no estan con nosotros. Recordaros que el acto se desarrollara en el Llagar de Quelo, en Tiñana, Siero, y que a las 12,30 partirán los autobuses del campo de fútbol de Mieres, el Hermanos Añtuña.

domingo, 12 de junio de 2016

¿Con la minería?

Siempre me ha sorprendido la cantidad de “equilibrios” que hacen algunas personas, para intentar alcanzar la cuadratura del círculo, estar en misa y repicando, o poniendo velas a diestro y siniestro. Digo esto ante la negativa del PP, Podemos e IU, a firmar el Acuerdo por el Carbón, suscrito por los sindicatos y la patronal, en la Escuela de ingenieros de minas y energía de Madrid, así como por el PSOE, Foro Asturias, Comunidades Autónomas de diferente signo, casi cien Ayuntamientos, y Asociaciones.
Que no firme el PP causa poca sorpresa. Es más, no es garantía de nada, pues ya está incumpliendo el que firmó en noviembre del 2013 con la minería. Lo realmente sorprendente son siempre los apoyos “morales”, sin comprometerse hasta el último extremo con los supuestos “apoyados”.
Parece ser que el problema de que Podemos e IU no hayan firmado, reside en quienes son los otros firmantes. Sinceramente, esta actitud le lleva a uno a hacerse a sí mismo varias preguntas:
¿Qué es lo que importa? ¿Quién firma, si se firma, o que se firma?
A los mineros y mineras, ¿les importa que se firme, o si lo firma o no Foro Asturias?
¿Hay algún acuerdo que se firme en el conflicto capital-trabajo, que satisfaga plenamente a la clase trabajadora? De no existir, ¿hay que renunciar a los convenios colectivos?
Bien, pensemos que la insuficiencia de un acuerdo nos invita a no adherirnos a él. Acto seguido, o mejor, previamente, tendría que haberse tenido “en mente”, alguna alternativa al posible y maléfico acuerdo “infirmable”, por si aquello de que, una vez más, las correlaciones de fuerzas pudieran no sernos favorables.
El problema surge, cuando a partir de  no tener ninguna responsabilidad directa en la gestión del conflicto, se intenta justificar la adhesión o el rechazo desde la perspectiva de quien haya firmado o no vaya a firmar. Actitud que, en cualquier caso, lo que evidencia, es más acomplejamiento y subalternidad, que posición propia ante el conflicto, independientemente de que incluso pueda no apetecer hacerse fotos con algún firmante, dado que la “histórica” perspicacia de algunos dirigentes, le hace saber de antemano, que algún que otro firmante solo quieren engañar a todas y todos, por mucho que se lo puedan reclamar los de la parte siempre más débil del conflicto. Es decir, la clase trabajadora.
Traduciendo: Compañeras y compañeros mineros, que no os quepa la menor duda que estamos con vosotras y vosotros, pero firmar lo que habéis firmado vosotras y vosotros, no lo vamos a hacer.
A estas alturas, todo el mundo es consciente ya de los interminables “periplos” ideológicos por los que atraviesa Podemos. Lo significativo es la necesidad de justificar algunas actitudes como esta, con campañas publicitarias identitarias, de tono no muy alto eso sí, de lo que queda de IU.
Que Podemos no firme el Acuerdo de la Minería, tiene la misma solvencia política que el perfil socialdemócrata descubierto en Marx y Engels por Pablo Iglesias.
El problema para IU ya no es que firme o no ese Acuerdo. El problema es que empieza a importarle muy poco a la gente que lo haga o no. Y esto es así sencillamente, porque una organización que dejó de ser soberana le quita cualquier interés a sus opiniones.
Si acaso, solo les importará, con una gran amargura, a quienes creyeron que IU nunca les fallaría a los trabajadores y trabajadoras, porque era una organización de y para la mayoría social trabajadora, o para la clase obrera, como prefieran.

Gregorio Gordo | Ex coordinador de IUCM

http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/mineria/20160610171739129202.html

jueves, 2 de junio de 2016

España se queda sin mineros: el fin de una leyenda

“(…) El número de concesiones mineras creció de forma vertiginosa. De pronto, como si de un nuevo e inmenso El Dorado se tratara, el subsuelo español pasó a ser objeto de una especulación febril en la que, en intrincada mezcolanza, confluyeron simples aventureros y auténticos hombres de empresa”. En estos términos se expresaba el historiador Jordi Nadal cuando se refería al decreto ley de 1868 que liberalizó la minería española, y que supuso un cambio trascendental en la historia económica de España.
Casi 150 años después, la minería está en vías de extinción. Apenas 3.300 trabajadores continúan cotizando en el régimen especial de la minería. Lejos, muy lejos, de los 18.524 mineros que estaban dados de alta al comenzar este siglo, y a años luz de los más de 100.000 mineros que había en España en los años cincuenta y sesenta, cuando la autarquía nacionalizópozos en ruinas para salvar explotaciones privadas y asegurarse el aprovisionamiento de materias primas fundamentales para un país aislado del exterior. Aún hoy, 67.170 mineros cobran una pensión de jubilación y muchos más están prejubilados a edades tempranas.
Mineros, una profesión abocada a la desaparición
8.766
0
5.000
10.000
15.000
18.254
2000
’02
’04
’06
’08
’10
’12
2014
8.766r

Pero ahora las cuencas mineras se mueren. Agonizan. Vastos territorios han quedado a merced de la intemperie y del abandono, y comarcas enteras proyectan hacia su entorno una visión fantasmagórica. El Dorado es hoy un desierto de vetas negras. Y todo indica que el futuro va a ser peor. “Las cuencas mineras acabarán siendo un gueto sin un puñetero empleo”, asegura Víctor Fernández, responsable de minería de UGT. ¿Quién va a poner un negocio en un territorio devastado?, se pregunta, “con poca población y envejecida”.
Y es que la suerte está echada. La Comisión Europea acaba de aprobar la concesión de 2.130 millones de euros para el sector. Pero con una obligación: el cierre 'ordenado' de 26 minas de carbón no competitivas a cambio de aliviar el impacto social y medioambiental ocasionado por la clausura de esas minas. “Hemos perdido la batalla del carbón”, sostieneJosé Luis Villores, responsable de industrias extractivas de CCOO. Su colega de UGT es también muy directo: “El Gobierno ha tirado la toalla” incumpliendo todos los acuerdos firmados.
El plazo de Bruselas es taxativo y no admite discusión. Las minas deben estar cerradas en 2018. El dinero se destinará a los trabajadores que hayan perdido o vayan a perder su empleo debido a los cierres, mediante la financiación de las indemnizaciones por despido y de las prestaciones de Seguridad Social. Solo podrán seguir abiertas las que sean rentables en 2019, y si alguna explotación quiere seguir operando, tendrá que devolver las subvenciones.
Las ayudas pueden cubrir las pérdidas operativas dentro de ciertos límites, y deben basarse en un plan de cierre. La decisión del consejo exige que las minas que reciban subvenciones hayan sido desmanteladas dentro de dos años y medio a más tardar. La Comisión esgrime razones medioambientales para justificar la guillotina al carbón nacional en favor de energías renovables, que tienen prioridad en el 'pool' de generación.

Carbón y derechos laborales

Villores reconoce que “el carbón español es caro”, pero, al mismo tiempo, recuerda que ningún país avanzado puede competir -salvo que haya ayudas nacionales suficientemente importantes- con países como Indonesia, Colombia o Rusia, donde no se respetan los derechos laborales que hoy se exigirían en cualquier explotación europea. El resultado es que de las 20 millones de toneladas de carbón consumidas, 15 millones proceden de importaciones, apenas tres millones vienen de las cuencas nacionales y los dos millones restantes provienen de 'stocks' de difícil salida.
Es curioso que el carbón siempre -o casi siempre- ha traído de cabeza al país. Algunos historiadores como Vicens VivesSánchez Albornoz o el propio Nadal sostienen que la liberalización de 1868 fue fallida por los enormes costes de oportunidad que pagó la economía española al entregar el subsuelo a capitales meramente especulativos y escasamente productivos. Y el tiempo parece que les ha dado lo razón.
El decreto ley que pretendía modernizar la estructura productiva (claramente liberal) originó, en realidad, una verdadera colonización del sector, que cayó en manos de fortunas foráneas, la casa Rothschild entre ellas, ávidas de exportar los beneficios. Provocando, además, débiles influencias sobre la industria siderúrgica. Otros autores como Tortella oPrados lo niegan. Pero lo que está fuera de toda duda es que ese capitalismo nacional vinculado a las minas ha desaparecido.
Solo el estallido de la I Guerra Mundial revitalizó el sector minero español, especialmente el asturiano. Los precios se dispararon, aprovechando que importantes productores como Reino Unido o Alemania estaban en guerra. Como sostiene Ignacio Fernández Mateo, autor de un trabajo sobre el carbón nacional, el 'boom' fue tal que incluso se retomó la explotación de yacimientos improductivos, dado que los altos precios compensaban los costes.
En el caso de Asturias, se pasó de 129 minas en 1914 a 314 en 1918, mientras que el numero de mineros aumentó hasta los 39.000 efectivos en 1920. La producción de carbón vivió su punto álgido en 1958, inmediatamente antes del Plan de Estabilización. Pero a partir de los años sesenta, el sistema energético español dio un giro decantándose por las energías más limpias (electricidad y gas). Como sostienen los expertos, el carbón español presenta un problema de costosa solución, tiene baja calidad y alto contenido en azufre.
El primer choque petrolífero tras la guerra de Yom Kipur (1973-74) supuso un respiro. La participación del carbón en la producción eléctrica pasó del 18% en 1975 al 40% en 1987. En gran parte, esta reacción se debió a la entrada en funcionamiento de la Mina de As Pontes, cuyo proyecto se inicia, por Endesa, a principios de los años setenta, sin poder prever el choque petrolífero.
Pero eso es el pasado. Hoy, el carbón nacional es la tabla de salvación de miles de jubilados y prejubilados que sobreviven gracias a las ayudas del Estado. En un futuro no muy lejano, ni eso.

FUENTE: http://www.elconfidencial.com/economia/2016-06-02/mineria-ccoo-ugt-subvenciones-comision-europea_1210133/